Diez lecciones aprendidas sobre Social Media en 2011

diciembre 27, 2011

1. Facebook determina quién gana

Los servicios musicales que se unieron a Facebook en 2011 obtuvieron una gran atención mediática y aumentaron considerablemente su número de oyentes. ¿El gran ganador? Spotify, que consiguió 4 millones de usuarios nuevos desde la f8 del pasado mes de septiembre. Otros actores que se han beneficiado han sido Earbits, MOG, Rdio o Slacker.

Está claro que la integración con Facebook de estos servicios musicales es la propuesta más sólida para un nuevo modelo de consumo musical. Habrá que estar atentos a lo que hace Apple.

2. Lo social se mueve por calidad, no por cantidad

Las marcas o grupos musicales todavía siguen intentando entender cómo hacer que sus contenidos de Facebook sean bien visibles. Según un estudio de comScore, el nuevo feed de noticias de Facebook es “el lugar principal donde los contenidos patrocinados son consumidos”. De hecho, añade el estudio, “los usuarios son entre 40 y 150 veces más propensos a consumir el contenido de una marca en el feed que en una fanpage de Facebook”.

3. La atención al cliente en tiempo real

Cuando Frank Eliason de Comcast y su compañía comenzaron a implantar su servicio de atención al cliente por Twitter hace tres años, fueron una novedad. Ahora más de la mitad de las 100 mejores marcas según Fortune usan Twitter, y la ayuda que podemos encontrar va desde problemas bancarios a consejos sobre cualquier aparato tecnológico. Los social media han contribuido a transformar el servicio de atención al cliente en una conversación en tiempo real en la Web.

4. Incluso Apple puede fallar en social media

Apple lanzó en septiembre Ping, la red social de iTunes. Al principio recibió buenas críticas, pero pronto se volvieron negativas. Sin tener noticias a la vista de una posible actualización del servicio en 2012, está claro que Apple se ha equivocado. No obstante, siguiendo la filosofía Apple, seguro que los errores fortalecen a la compañía y acaban presentando la mejor red social musical que jamás hayamos conocido.

5. Lo geosocial es el próximo objetivo de las aplicaciones musicales

En 2011 han surgido numerosas compañías que usan la localización para crear una experiencia social alrededor de la música. Dos buenos ejemplos son SoundTracking y Soundtracker. La primera es una app que permite a los usuarios compartir sus “momentos musicales” como actualizaciones de estado en Facebook, Twitter o Foursquare. Soundtracker es un servicio de radio geosocial. En otras palabras, permite escuchar las estaciones o emisoras que otros usuarios están escuchando cerca.

Estas dos compañías, entre otras, han dado el paso hacia la localización para las aplicaciones musicales.

6. Cuidado con la privacidad

Cuando Spotify aplicó su integración con Facebook, algo que supuso que los nuevos usuarios del servicio musical tuvieran que hacer log-in en la red social para acceder, las reacciones fueron muy negativas. Los usuarios criticaron a Spotify por obligarles a compartir su actividad musical en Facebook, argumentando sobre todo cuestiones de privacidad. Otro de los grupos afectados fueron aquellos que no tenían Facebook. Spotify pronto se retractó e introdujo el modo de escucha privada para elegir qué se comparte en Facebook y qué no.

7. No te dirijas a tus seguidores, habla con ellos

Una de las mayores preocupaciones en los social media es la de conectar con los usuarios. Facebook ahora compensa a los grupos y marcas con un mejor posicionamiento dentro del feed de noticias con la condición de que interactúen con sus seguidores, y muchas bandas se están aplicando el cuento. No se trata de dirigirte a una masa presuponiendo que simplemente te escucha, sino hablar con aquellos que la componen y la alimentan.

8. Los servicios musicales no pueden ser sociales sin aliados

La mayor parte de los servicios musicales son desconocidos por los consumidores, así que tiene sentido que intenten aliarse con Facebook, como hemos comentado en el punto 1. Pandora, sin embargo, ha introducido sus propias opciones sociales y la empresa dice que no tiene ninguna intención de asociarse con nadie. Teniendo en cuenta que tiene más de 100 millones de usuarios registrados, es lógico que quiera ser un medio social por sí mismo. No obstante, al resto de servicios musicales no les queda otro remedio que buscar aliados.

9. La televisión se alimenta cada vez más de social media

El programa The X Factor hace que su productor, Simon Cowell, se comunique en tiempo real con la audiencia y que se entere de lo que gusta y de lo que no. Y a la audiencia le gusta el feedback porque se siente con poder de cambiar o mejorar el programa semana tras semana. The X Factor ha hecho posible incluso que se pueda votar a los concursantes mandando un mensaje privado a la cuenta de Twitter del programa. Esta retroalimentación entre social media y televisión es cada vez más patente, y todo parece indicar que lo seguirá siendo a corto plazo.

10. El futuro del comercio electrónico es social

En vez de conectar con sus seguidores en un lugar en Internet y enviarles a otro sitio para venderlos otros productos, Big Machine Records y Universal Music Group utilizan alternativas comerciales como Moontoast para convertir a los seguidores en compradores -aunque ya lo eran-. Haciendo que los clientes puedan opinar sobre tiendas en las redes sociales, blogs y webs, Moontoast hace que los seguidores compartan sus tiendas favoritas con sus amigos, por lo que las compras ganan en rapidez y eficacia. Aunque a día de hoy parece una fantasía, Booz & Co. afirma que el comercio electrónico puede crecer hasta beneficios de 30.000 millones de dólares en 2015.

Política: ¿Qué simboliza #spanishrevolution?

mayo 29, 2011

Vivimos unos días en los que parece patente que la sociedad española pide un cambio. A través de Internet y de sus posibilidades de comunicación e interacción social, la juventud comenzó a movilizarse. Y en esa movilización Twitter se ha hecho el principal portavoz a través de temas como el tan nombrado #spanishrevolution. Sin todavía entrar en el contenido, que sea una herramienta así la que ponga en acción a miles de personas por todo el país es noticia, y por eso los medios de comunicación han prestado tanta atención al asunto.

Ahora sí, entrando en materia, es preciso pararse a pensar. ¿Qué simboliza #spanishrevolution? ¿qué hay detrás de las acampadas? ¿por qué surgen ahora y no hace un año? Que sea un hecho tan reciente y tan cambiante hace muy difícil reflexionar sobre él.

  • En un principio, las proclamas iban destinadas al bipartidismo, a la injusticia de la ley electoral (Ley D’Hont) y a la incompetencia de la clase política (“no hay pan para tanto chorizo”, decían muchos). Todo ello bajo el lema “Democracia real YA”
  • Después se relacionó #nolesvotes a la misma movilización. Una manifestación que no tenía visos políticos pasaba directamente a pedir el voto a los partidos minoritarios.
  • Y finalmente la #spanishrevolution busca un #consensodeminimos en el que aunar las peticiones de toda clase de personas; desde parados a jubilados, pasando por feministas, veganos y defensores de animales, hasta llegar al sector de la denominada juventud sin futuro.
Entonces, ¿qué es lo que se pide? ¿hay un objetivo general o muchos intereses específicos? Si preguntamos a los propios manifestantes probablemente obtengamos respuestas diferentes, pero siempre habrá una culpable: la política. Si hay paro, la culpa es de los políticos. Si no hay dinero para ayudas sociales, la culpa es de los políticos. Si algo va mal, en definitiva, la culpa es de los políticos.
Ante esta situación de clara desconfianza ante los políticos, habría que preguntarse qué clase de cambio preferiría la mayoría de la población.
  1. Cambio en la ley electoral. Las cosas no cambiarían mucho con un sistema proporcional puro. ¿Se acabaría el bipartidismo con la ley electoral? Sin saberlo a ciencia cierta, yo me preocuparía por exigir que los programas políticos se cumplan tras las elecciones y, de la misma manera que un jefe puede echar a un empleado por mal rendimiento, someter a los responsables a exámenes periódicos que determinen si la mayoría de la población está o no conforme con su rendimiento. A día de hoy, ganar unas elecciones supone un contrato de permanencia en el poder de cuatro años, un tiempo excesivo para que no haya condicionantes.
  2. Limpia en la política. Imputados o no, se ha generalizado la sensación de que todos los políticos son el malo de la película. ¿Se arreglaría el problema con un cambio en las filas de los partidos políticos? Quizá con candidatos nuevos, que empiecen de cero, la implicación por parte de todos sería mayor; la suya por darse a conocer y la nuestra por conocerles.
Sea como fuere, es el momento de pedir. Quedan diez meses para las elecciones generales y para juzgar si la nueva situación política tras las elecciones del 22 de mayo cambiará algo. Lo que está claro, en mi opinión, es que más que nunca tenemos voz para expresarnos y mecanismos para manifestarnos. Por eso, no es comparable la situación de las revueltas del mundo árabe (donde no hay democracia) a la de España. Tengámoslo siempre claro.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.